1882 Bayreuth Festspielhaus

Es la sede del Festival de Bayreuth, para el que fue especialmente concebido y construido por el propio Wagner.
Adaptó el diseño, sin permiso del arquitecto, de un proyecto de Gottfried Semper para un teatro en Munich que no llegó a realizarse y que el propio Semper reutilizó después para el Burgtheater de Viena. La construcción estuvo a cargo del arquitecto Otto Bruckwald, bajo la supervisión de Wagner y con el apoyo financiero del rey Luis II de Baviera.
El cuerpo principal del edificio, con estructura de madera, presenta una escasa ornamentación, con muros de ladrillo.


El teatro ha mantenido el mismo aspecto durante toda su historia, principalmente en la parte accesible al público. La parte escénica, sin embargo, ha sufrido diversas reformas para adaptarse a la evolución de las tecnologías escénicas. Las primeras reformas se hicieron en la década de 1920, coincidiendo con la renovación de las escenografías originales de los primeros festivales, que fueron incorporando escenarios tridimensionales, en lugar de los primitivos telones pintados. Entre 1958 y 1968 se acometió una reforma gradual de toda la estructura del edificio, que sustituyó el primitivo entramado de madera por uno nuevo de acero y hormigón.
Actualmente la boca del escenario tiene 11,8 m de altura y 13 m de anchura, mientras que el escenario tiene una anchura máxima de 27 m y una profundidad de 22 m (que se puede ampliar hasta 40 m si se utiliza el escenario posterior).
La torre escénica tiene una altura máxima de 30 m. La sala dispone de 1925 plazas, distribuidas en las 30 filas de platea (Parkett) y las tres plantas al fondo de la sala (Loge, Balkon y Galerie).
El foso de la orquesta queda oculto debajo de una gran concha de madera que devuelve el sonido al escenario, de forma que se mezcla la música con la voz de los cantantes.
Una característica muy significativa del Festspielhaus es la disposición inusual del foso de la orquesta, que se extiende bajo el suelo del escenario y está cubierto por un techo (actualmente metálico, originalmente de madera), de forma que la orquesta es completamente invisible para el público. Esta disposición preocupó a Wagner, que quería conseguir que el público se concentrara solamente en lo que estaba sucediendo sobre la escena, sin distraerse con los movimientos del director o los músicos. Este diseño corrige también el equilibrio de volumen sonoro entre los cantantes y la orquesta, creando la acústica ideal para las óperas de Wagner. Por otra parte, la disposición hace muy difícil dirigir la orquesta, incluso para los mejores directores del mundo, no solo por la oscuridad que reina en el foso, sino porque la reverberación acústica en su interior hace difícil la sincronización entre la orquesta y los cantantes.
Los primeros violines se sitúan en el lado derecho del director, y no en el lugar habitual, en el lado izquierdo. De esta forma, el sonido de los violines no se dirige directamente hacia el público, sino hacia el fondo del escenario, donde se refleja de nuevo hacia el auditorio.
Los contrabajos, violonchelos y arpas (cuando se usa más de una, como en el Anillo) están divididos en dos grupos, a cada lado del foso.

En la actualidad el foso tiene 14 m de anchura por 11,5 de largo. Su piso desciende, de forma escalonada, desde 1,5 m por debajo del nivel del escenario hasta 5 m por debajo de éste, en su parte más profunda.